¿Cómo se puede saborear a un hombre? El título se podría interpretar de varias formas, y sí, dos de ellas al menos se manifiestan en la historia. Es un libro que puede caer en partes de erotismo y sensualidad, pero también cae en lo macabro, lo perverso y en lo sanguinario.
Otro libro que te absorbe, escrito en primera persona y extremadamente descriptivo con lo que logra introducirte en la trama desde la primera hasta la última página y colocarte en la piel de la protagonista.
Dos amantes, dos culturas distintas, un solo lugar de encuentro, tiempo limitado, un solo lenguaje; ella: polaca, escritora estudiando literatura inglesa; él: brasileño, antropólogo escribiendo sobre canibalismo; ambos viviendo en Nueva York por tres meses, con familia y amantes en sus respectivos hogares, pero evitando traerlos a flote en su estadía. Dos personas dejándose llevar por sus instintos, pasiones y deseos. Una persona indispuesta al separo, al término de la “relación”, ¿Qué tan lejos puede llegar para poseer a una persona eternamente?
“…pero la muerte por si sola no bastaba. Había que hacer algo más, algo que nos uniera definitivamente. En mi opinión existía sólo un modo de que José continuara viviendo en mí. Naturalmente había pensado en quedarme embarazada. Pero ésa no era la clase de unión plena y perfecta, la comunión en cuerpo y alma que yo anhelaba…”
Slavenka Drakulic, nacida en 1949 en Croacia, graduada en Sociología y Literatura comparativa. Forzada a dejar su país a principios de los 90 después de haber sido declarada como “insuficientemente patriota”, debido a sus escritos acerca de la Guerra Yugoslava y de los crímenes en contra de las mujeres en la Guerra de Bosnia. Contribuyente asidua de periódicos de prestigio internacional como The New York Times, La Stampa, Frankfurter Allgemein e Zeitung, Politiken, etc. Reconocida tanto por sus obras de ficción (Como si Yo no estuviera, Piel de mármol, La cama de Frida) como por sus trabajos y ensayos políticos (Como sobrevivimos al comunismo y aún así reímos, Café Europa: la vida después del comunismo, Nunca matarían una mosca)
El sabor de un hombre
Slavenka Drakulic
Ed. Anagrama
1997
Otro libro que te absorbe, escrito en primera persona y extremadamente descriptivo con lo que logra introducirte en la trama desde la primera hasta la última página y colocarte en la piel de la protagonista.
Dos amantes, dos culturas distintas, un solo lugar de encuentro, tiempo limitado, un solo lenguaje; ella: polaca, escritora estudiando literatura inglesa; él: brasileño, antropólogo escribiendo sobre canibalismo; ambos viviendo en Nueva York por tres meses, con familia y amantes en sus respectivos hogares, pero evitando traerlos a flote en su estadía. Dos personas dejándose llevar por sus instintos, pasiones y deseos. Una persona indispuesta al separo, al término de la “relación”, ¿Qué tan lejos puede llegar para poseer a una persona eternamente?
“…pero la muerte por si sola no bastaba. Había que hacer algo más, algo que nos uniera definitivamente. En mi opinión existía sólo un modo de que José continuara viviendo en mí. Naturalmente había pensado en quedarme embarazada. Pero ésa no era la clase de unión plena y perfecta, la comunión en cuerpo y alma que yo anhelaba…”
Slavenka Drakulic, nacida en 1949 en Croacia, graduada en Sociología y Literatura comparativa. Forzada a dejar su país a principios de los 90 después de haber sido declarada como “insuficientemente patriota”, debido a sus escritos acerca de la Guerra Yugoslava y de los crímenes en contra de las mujeres en la Guerra de Bosnia. Contribuyente asidua de periódicos de prestigio internacional como The New York Times, La Stampa, Frankfurter Allgemein e Zeitung, Politiken, etc. Reconocida tanto por sus obras de ficción (Como si Yo no estuviera, Piel de mármol, La cama de Frida) como por sus trabajos y ensayos políticos (Como sobrevivimos al comunismo y aún así reímos, Café Europa: la vida después del comunismo, Nunca matarían una mosca)
El sabor de un hombre
Slavenka Drakulic
Ed. Anagrama
1997
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