El refrán dice: no hay plazo que no se cumpla, ni deuda que no se pague. Pero esta vez la cultura popular se equivocó.
El pasado 24 de octubre se realizaría el festival Idea Música Real en el Foro Gran Sur, previo a una cancelación del día 10 de octubre, esta es la buena decían todos, pero la realidad fue otra. El evento estaba programado para dar inicio a las 2 pm, el cartel lo conformaban bandas de renombre como Cultura Profética y Los Cafres, de Puerto Rico y Argentina respectivamente, además de bandas nacionales, pintaba para ser un gran y largo festival, cosa que ya nadie pudo constatar.
Alrededor de la 1:30 pm, gente de Protección Civil y Delegación Coyoacán llegaron al lugar para revisar que todo estuviera en orden y para sorpresa de todos la presencia de las autoridades comenzó a alargarse, llegaron más patrullas y por el altavoz hacían saber que el festival había sido cancelado y pedían que la gente se retirara. El tiempo pasaba y nadie confirmaba o desmentía el rumor, la gente seguía llegando y todos comenzaban a desesperarse y exigían una explicación.
En un par de ocasiones gente del Staff se asomaba para hacer saber que estaban negociando, el tiempo seguía corriendo hasta que al fin salió Darwin Norvak, organizador, a decir que el evento se cancelaba debido a cuestiones de la delegación. Acto seguido el policía con quien se estaba negociando salió del lugar y afirmó que Darwin no contaba con los permisos, que era un defraudador, aseguró que sería detenido y llevado a la delegación para rendir cuentas.
Sin embargo existe otra versión, proporcionada por gente que se encontraba al interior del lugar y que tuvieron oportunidad de ver todo lo acontecido. Se afirma que los permisos estaban en orden, con los sellos correspondientes y que el objetivo de las autoridades era obtener dinero. Los argumentos para clausurar el festival fueron cambiados en tres ocasiones, primero decían que el escenario no estaba en buenas condiciones, sin embargo en ningún momento se acercaron a revisarlo, después decían que caería una tormenta y era peligroso para la gente y las bandas, tormenta que nunca llegó, por último argumentaron que la seguridad no era suficiente para controlar a los jóvenes y de esa postura no se movieron hasta decidir cancelar el evento.
Cada quien se quedará con la versión que mejor le parezca, la única realidad en esto es que la gente se quedó con un mal sabor de boca y con las ganas de ver a sus bandas favoritas. Ni hablar, ya será en otra ocasión…





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